Servicios
DESAYUNOS
Durante los tres turnos de servicios básicos, el desayuno es uno de los servicios más demandados; es un servicio de libre acceso para las personas en situación de sin hogar, y cuando la persona se va, se le ofrece un bocadillo «para el camino». Es el servicio que mejor nos permite saber cuantas personas han venido en el día como usuarios nuestros, y nos permite «ver «visualizar» fácilmente las fluctuaciones a lo largo del año.

HIGIENE PERSONAL
Dentro de este grupo de servicios tenemos la peluquería, las duchas (donde en algunos casos se les proporciona ropa interior) y el afeitado. Este tipo de servicios lleva un poco más de control: tienen que pasar unos pocos días para poder volver a pedirlo, lo cual crea una especie de «ciclo» para garantizar que todas las personas que lo usan tengan la oportunidad de acceder a él. La ropa interior, que compramos, va directamente asociada al servicio de duchas.

ROPERO
El ropero se nutre casi en su totalidad de donativos, y aunque en tiempos pasado servía a una variedad de perfiles, en la actualidad se centra exclusivamente en las necesidades de las personas en situación de sin hogar. Mientras la persona está en la ducha, l@s voluntari@s preparan lo que haya pedido

Grupo de Encuentro
Una vez a la semana tiene lugar este encuentro con nuestros usuarios, que se ha conformado como una pequeña familia, donde se abordan multitud de problemáticas y situaciones desde la perspectiva bíblica, dando respuesta a las necesidades emocionales y espirituales que toda persona tiene.

Primera entrevista o «Triaje»
Cuando una persona viene hasta nosotros por primera vez se le entrevista para evaluar su situación y darle paso a los servicios básicos así como informarle de lo dsititnos recursos que tiene la ciudad, dependiendo del tipo de necesidades que presente. Si se detecta algún tipo de vulnerabilidad especial o si la situación de la persona nos hace ver que hay que priorizar una intervención más en profundidad, se le pasa al servicio de mediación.

Mediación social
Hay una persona encargada exclusivamente de este servicio de mediación, en el que entrevista más en profundidad y tras poner en orden de prioridad las distintas necesidades detectadas, diseña y pone en marcha un programa de atención individual, que puede variar mucho, desde acompañamientos y derivaciones a otras entidades, como a los centros de salud o distintos recursos de la ciudad. En el «Programa Samaritano» detallaremos los resultados de este servicio.